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Vinos canarios; esencia volcánica, sal y variedad

Vinos canarios; esencia volcánica, sal y variedad

Hablar de vino en Canarias es hablar de historia, de orígenes, de variedad gastronómica, de sus volcanes y sus playas. Porque los vinos canarios son su tierra, su materia prima, su orografía y su sabor. Los viñedos crecen empapados de eso, de sabor volcánico y salino, de una identidad que los hace únicos en el mundo. Y es que se cree que existen alrededor de 135 variedades distintas identificadas. En 2012, en aras de proteger este sello y asegurar su promoción mundial, se creó la Denominación de Origen Protegida Islas Canarias; Canary Wine por la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias (AVIBO). Una denominación que agrupa bodegas de Fuerteventura, Tenerife, Gran Canaria, La Gomera, La Palma, Lanzarote y El Hierro.

Origen e historia

El origen del vino canario no es reciente, data del S. XV. En aquel entonces, con la llegada de los conquistadores a las Islas Canarias llegó también la producción vinícola. Un siglo más tarde, su Malvasía ya contaba con prestigio internacional y entre sus fervientes catadores se encontraba el mismísimo William Shakespeare. De 1930 a 1970 Europa se vio inmersa en la mayor crisis vinícola tras la llegada de la filoxera, una plaga que acabó arrasando cinco millones de hectáreas de viñedo en el continente. Afortunadamente para Canarias, sus vinos siguieron conservando su carácter, sabor y propiedades al quedar libre del parásito americano que arrasaba las raíces y las hojas de la vid.

Vinos con encanto y denominación

Las Islas Canarias cuentan con alrededor de 135 variedad distintas de uva y 10 Denominaciones de origen, cinco de ellas en Tenerife: Ycoden Daute Isora, Abona, Valle de Güímar, Tacoronte Acentejo y Valle de La Orotava. D.O. La Palma, D.O. Gran Canaria, D.O. El Hierro, D.O. Lanzarote, D.O. La Gomera. Entre los vinos de las islas destacan los volcánicos. De compleja elaboración y cada vez más apreciados por los expertos de todo el mundo, son ácidos y afrutados al paladar. Los vinos de La Geria, en Lanzarote, están entre las bodegas más visitadas de España. Los viñedos están plantados en hoyos rodeados por un manto de ceniza volcánica. Al fondo se aprecian los volcanes del Parque Nacional de Timanfaya; una zona de cultivo única en el mundo.

La originalidad de sus cultivos

La complicada orografía de Canarias ha hecho que los agricultores tengan que ingeniárselas para lidiar con el terreno, tan diferente en las distintas islas. Esto hace que cada viñedo tenga una fisonomía diferente. De esta manera, vemos cultivos en cordón, trenzados en tierras tinerfeñas, o lunares en Lanzarote, en alusión a los hoyos donde se planta la viña que recuerda a un paisaje lunar.

Premiados por su calidad

Los vinos canarios tienen cada vez más peso mundial por su calidad y particularidades que los hacen únicos y deseados. Han sido merecedores de premios nacionales e internacionales como los Bacchus de la Unión Española de Catadores, los Vinalies de París y el Concurso Mundial de Bruselas. Vinos con carácter volcánico, isleño, con sabor a tierra marinera, a esencia pura de las islas; vinos canarios que han obtenido su denominación a base de lucha y tesón. Sin duda, un reconocimiento al esfuerzo de los isleños que desde hace 500 años cultivan las vides en las Canarias.

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