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febrero 2020

LOS CANARIOS SE POSICIONAN A FAVOR DE LOS DIFERENTES EQUIPOS Y SE TOMAN EN SERIO SUS COLORES

1912: El año del nacimiento de las grandes rivalidades canarias

En 1912, con motivo de las fiestas de mayo de Santa Cruz de Tenerife, se organiza la disputa del oficioso Campeonato de Canarias. El Tenerife SC y el SC Victoria se disputan tal honor, en el que es, además, el primer desplazamiento de un equipo a otra isla. El conjunto grancanario consigue la machada de vencer a los tinerfeños en su propio campo con un solitario gol de cabeza de Pepe Gonçalves a la salida de un córner. Los blanquinegros, que se llevan once copas de plata para Las Palmas, son recibidos en el muelle Santa Catalina como auténticos héroes y son llevados hasta la sede del club en medio de una incesante explosión de tracas y voladores. La gran rivalidad entre el Tenerife SC y el SC Victoria acababa de nacer. A finales de ese mismo año 1912, en Las Palmas se organiza un concurso de futbol con el objetivo de recaudar Fondos para el Hospital de San José. Pasará a la historia como Torneo de La Naval. Victoria, Porteño, Artesano y Central Sporting, todos del Puerto y Marino, de Las Palmas, serán los contendientes. Aunque ya se han enfrentado varias veces, este concurso será la génesis de la histórica rivalidad entre el SC Victoria y el Marino FC. Ya desde las primeras reuniones para sentar las bases del concurso surgen diferencias de opinión entre los representantes de ambos clubs. El devenir del torneo, que comienza a disputarse el 14 de septiembre, va acrecentando el distanciamiento entre victoristas y marinistas, sintiéndose estos últimos siempre perjudicados. Con todo, el torneo va evolucionando hasta que el domingo 12 de octubre de 1912 se ven las caras en la final los que desde ese día serán “eternos rivales”. El campo del Rompeolas presenta un aspecto como nunca antes había tenido. El partido discurre muy igualado y el público se muestra enfervorecido. Los victoristas se adelantan en el primer tiempo. Ya en el segundo empata el Marino y aunque el árbitro da validez al goal hay invasión de campo, ya que hay quienes dicen que el balón no ha entrado —las porterías no tenían redes— y quienes han visto claro que sí. Finalmente la opinión de los organizadores del torneo se impone a la del árbitro y no se da el gol como válido, suspendiéndose el partido. Una semana después y con redes en las porterías por primera vez en Las Palmas, disputan el partido desde el inicio. Mayor cantidad de público y mayor pasión si es que esto era posible. Finalmente, en un partido muy reñido, es el Victoria el que consigue llevarse el triunfo por dos tantos a uno. Los marinistas quedan muy “rascados” y piden la revancha. El Victoria acepta y además se decide que cada club ponga 300 pesetas para que el ganador al mejor de dos partidos se lleve las 600 pesetas resultantes. ¡¡¡600 pesetas de 1912!!! Los choques se disputan los días 16 y el 23 de noviembre. Ni que decir tiene que la pasión se desborda para estos dos encuentros, y es que el fútbol se ha convertido ya en algo importante para la población local. Tras empatar a uno en el primero de los choques, el Marino consigue un apretado triunfo por uno a cero en el definitivo partido con gol de su capitán, Eliseo Ojeda, consiguiendo así el tan ansiado desquite. En adelante, cuando azules y blanquinegros coincidan sobre la cancha, la pasión de jugadores y aficionados provocará situaciones de todo tipo. Algunas de maravilloso fútbol, otras… Eliseo Ojeda (Marino FC) y Pepe Gonçalves (SC Victoria), capitanearon a los dos colosos del fútbol grancanario en sus primeros enfrentamientos, génesis de su “eterna rivalidad”.

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